jueves 20 de septiembre

Medios públicos, del desconcierto al abismo

Postales que ilustran la realidad de los medios públicos nacionales.

El noticiero de Canal 7 no tiene presupuesto para enviar un equipo periodístico a cubrir una explosión de gas en una escuela de Moreno, a 40 kilómetros de la Capital Federal. La muerte de la vicedirectora y el portero de la escuela Nicolás Avellaneda del barrio San Carlos, uno de los hechos más importantes en el último mes, fue tratada en el noticiero de la TV pública con fotos, algún breve paneo de imágenes y entrevistas en el piso. Si el hecho hubiera ocurrido un fin de semana, ni noticias, porque el que debería ser el principal informativo de la TV argentina levantó las ediciones de sábado y domingo hace meses.


Los contenidos pierden terreno en Radio Nacional. Los días de semana por la noche, entre las 22 y las 24, la principal radio pública baja la palanca y transmite contenidos de FM Nacional Rock, 93.7. Hay más de rock repartido en la AM870 durante sábado y domingo, porque, al parecer, con una emisora temática no alcanza. Los dúplex se repiten de ida y vuelta. En especial, las perjudicadas son las filiales de las provincias, que redujeron sus programas locales en las respectivas AM y conectan sus FM (que en las ciudades del interior, son más escuchadas) las 24 horas con Buenos Aires. También aparecen en la grilla contenidos de terceros, como un programa de internacionales de Radio Ciudad, y, en el oxímoron del latinoamericanismo, América Hoy, un ciclo de Radio Nacional de España con entrevistas irrelevantes hechas en el piso de Madrid.

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