Mejor sin Amazon: los incentivos fiscales de las ciudades a las grandes empresas no funcionan

Nueva York debería estar de enhorabuena.

La decisión de Amazon de abandonar su plan de construir una nueva sede en el barrio neoyorquino de Queens dejó atónitos a los funcionarios de la ciudad y del estado, que habían prometido 3.000 millones de dólares en incentivos a cambio de la creación de 25.000 empleos. Por lo visto nunca se habían planteado si los puestos de trabajo y el estímulo económico prometidos realmente se llegarían a cumplir.


En mi propia investigación como economista experto en subsidios corporativos, he encontrado y analizado muchas pruebas sobre la efectividad de los impuestos y de otros incentivos. Mi conclusión: los incentivos no funcionan.En parte se debe a que las empresas no están obligadas a cumplir lo que prometen. O que se lo pregunten a la ciudad de Boston.