Memoria en vivo: «Se murió Kirchner, andá ya al hospital»

Son las 8.30 de la mañana del miércoles 27 de octubre de 2010. Faltan unos minutos para que muera Néstor Kirchner. El termómetro en El Calafate marca 9 grados, el sol está radiante y las calles vacías por el censo que se desarrollaba ese día. No hay viento, algo poco habitual en la zona.

En el frente de la casa del entonces matrimonio presidencial la custodia oficial se empieza a alborotar. De repente se abre el portón de la casona K y se escucha un grito desesperado del titular de la seguridad de la ex presidenta Cristina Kirchner: “Llamalo al jefe de la Policía, es urgente. ¡Apurate, la concha de tu madre!”, le ordena a un agente panzón de la Policía de Santa Cruz que estaba subido a un patrullero estacionado sobre la calle Los Tehuelches. “Y rajalos a estos dos, ¿qué carajo hacen acá?”, le dice mirando a este cronista y al fotógrafo Eduardo Lerke que me acompañaba.