Menos pizza, más yoga: los campeones de videojuegos empiezan a entrenar como atletas tradicionales

Hacer sentadillas y levantar las piernas era más difícil de lo que parecía y, después de un par de series, Alfonso Aguirre Rodríguez puso las manos sobre las rodillas e intentó tranquilizarse.

Aguirre, un jugador profesional de videojuegos de 24 años originario de España, se sumó en noviembre a la alineación de cinco hombres de Origen, un equipo de League of Legends que compite en la liga europea más importante del juego. A los participantes —que firmaron su contrato a finales del año— les dijeron en ese momento que el equipo tal vez iba a ser manejado de una forma distinta a la que estaban acostumbrados. Luego, ahí estaban, cinco hombres jóvenes que se ganan la vida sentados casi inmóviles enfrente de computadoras de escritorio, sudando durante una sesión de entrenamiento de una hora en un gimnasio con poco espacio.


“Creo que voy a vomitar mi avena”, comentó Aguirre, a quien se le conoce en la comunidad de los videojuegos como Mithy. “Me estoy muriendo”.