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lunes 25 de octubre de 2021
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¿Mensajes satánicos en las canciones de Charly?

En unos casetes con predicaciones sobre la condición anticristiana del rock que escuché en mi adolescencia, a mediados de los 80, el pastor evangélico Eduardo Cartea afirmaba que en dos canciones de Sui Generis –”Bienvenidos al tren” y “Confesiones de invierno“– había mensajes satánicos, que podían escucharse con nitidez si uno se tomaba el trabajo de invertir la cinta. Cartea aseguraba que nuestro inconsciente captaba los mensajes, que el modo subliminal en que llegaban a nosotros era particularmente grave, dado que no teníamos la posibilidad de resistirnos. Para alertar a los creyentes, el pastor reproducía, desde un casete cuya cinta él mismo había invertido, dichos mensajes. Eran tres: en “Bienvenidos al tren”, el dúo cantaba dos frases no necesariamente satánicas pero sí, al menos, bastante oscuras: «Mátame y me voy y retorno» y «Vas vos a matar países». En “Confesiones de invierno”, la voz de Charly García proclamaba, directamente, «Morir por Satanás». Como la música también sonaba al revés, el efecto era estremecedor. Las dos canciones incluyen, en sus respectivas letras, alusiones a la condición divina. «Recoge tus cosas/ y largo de aquí/ En nombre de Cristo /no quieras seguir», comienza “Bienvenidos al tren”. «Dios es empleado en un mostrador/ da para recibir/ ¿Quién me dará un crédito, mi Señor? Solo sé sonreír», dice la letra de “Confesiones de invierno”. El mecanismo de oposición tenía sentido: al derecho hablaban de Dios: al revés, de matar y de Satanás. Sin embargo, la dicción de los artistas parecía disminuir bastante, lo cual me hizo sospechar. Si se tomaban el trabajo de grabar mensajes satánicos para que fueran escuchados invirtiendo la cinta, ¿por qué lo harían con una dicción tan precaria? El problema se resolvió cuando descubrí que, al derecho y «al revés», “Bienvenidos al tren” tenía una palabra en común y que esa palabra es casi capicúa. «Si yo no te río, pues bien mátame», dice la letra de “Bienvenidos al tren”. Si invertimos la frase, leeremos «E mátamne ibseupó y retono». Fonéticamente suena muy parecido al «Mátame y me voy y retorno» que creyó haber escuchado el pastor Cartea. Había encontrado el mecanismo, pero así y todo me volví loco con el supuesto «Vas vos a matar países», hasta que finalmente apareció. Veamos: Si invertimos una parte de la frase «Si tú eres mi dama, jamás lo sabré», escucharemos: «as ol sa majám adimse». Analicemos las vocales. Son las mismas, en el mismo orden de aparición, del supuesto «Vas vos a matar países». La sugestión hacía el resto.

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