Mientras el papa defiende a los migrantes, algunos cardenales coquetean con la extrema derecha

Cuando Matteo Salvini, el político italiano de extrema derecha, dijo frente a una audiencia que esperaba ser mejor cristiano a pesar de ser un “pecador” divorciado de primera clase, uno de los cardenales ultraconservadores que más han criticado al papa sonreía y aplaudía detrás de él en el estrado.

“A mi manera, con mi actividad profesional, trato de hacer mi mejor esfuerzo para ayudar a sesenta millones de italianos con lo que no solo depende de nosotros”, dijo el ministro del Interior antiinmigrante y nacionalista de Italia en octubre, en una universidad pontificia al lado del Vaticano.


Sin embargo, aunque el cardenal Raymond Burke, líder de facto de la oposición conservadora al papa Francisco en la iglesia católica, le aplaudió cálidamente a Salvini, el papa se ha mostrado menos impresionado con las “actividades profesionales” de Salvini.