martes 23 de octubre

Mientras se negocia con el FMI, estalla el debate: ¿hay que renegociar la deuda?

Rostro visible del armado presidencial de Agustín Rossi, la ex presidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont, abrió fuego en diálogo con Letra P: el próximo Gobierno deberá sentarse “con los acreedores, esencialmente, con el Fondo Monetario, a reprogramar” los vencimientos de deuda “en función de la recuperación de la capacidad de repago” del país. La definición pone en negro sobre blanco un debate que gana, poco a poco, a la comunidad de economistas y que se discute, con el menor ruido posible, en diferentes campamentos opositores, preocupados por la herencia más envenenada que, de no lograr la reelección, dejaría Mauricio Macri.

“La deuda es un temón. Vamos a recibir, y lo digo así, porque trabajo para que podamos ganar las elecciones, un problema serio de endeudamiento externo. Este Gobierno nos va a dejar un país muy endeudado con una restricción estructural enorme de divisas”, dijo Marcó del Pont. “La reestructuración tiene que ser voluntaria (…) de ninguna manera estamos planteando un default o un repudio a la deuda, sino una reprogramación”, aclaró, algo especialmente importante por provenir del sector que más frontalmente rechaza la política económica oficial. El trauma de 2001-2002 parece haberle enseñado a la dirigencia política que las cesaciones de pagos dañan mucho más que lo que solucionan y que, desde ya, no se aplauden en el Congreso.


El runrún fue alimentado por la propia Casa Rosada. “La verdad es que nadie estaba hablando de una reestructuración de la deuda hasta que el propio Gobierno propuso la modificación del artículo 65 de la ley 24.156, que habla de las condiciones para hacer los canjes. Y pone sobre la mesa el tema en un contexto en el que el riesgo país, si bien bajó un poco por suerte, sigue siendo uno de los peores de la región. No se entiende. Es como que nos compramos los problemas gratis”, le dijo a Letra P el analista financiero Christian Buteler.

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