miércoles 14 de noviembre

Miopía y astigmatismo: los defectos que definieron el estilo de los grandes maestros pictóricos

La vista es una herramienta importante a la hora de crear un cuadro. Se usa para examinar una escena, guiar los movimientos del artista sobre el lienzo y dar información sobre el color y la forma del trabajo. Sin embargo, es posible que enfermedades u otros trastornos alteren la percepción visual de un artista.

Existe una larga nómina de científicos y terapeutas que argumentan que algunos artistas se vieron afectados por trastornos oculares, según parecen mostrar sus obras. Hay quien argumenta que los padres del movimiento impresionista eran miopes y que su visión borrosa por no usar gafas explicaría su estilo difuso e impetuoso.


Encontrar evidencias de tales trastornos y su influencia en las obras de arte se ve obstaculizado por la falta de registros clínicos que respalden el diagnóstico. Otro obstáculo para verificar estas especulaciones es que evidentemente los artistas son libres de representar el mundo como quieran. Entonces, ¿es su estilo particular consecuencia de una visión precaria o más bien una elección consciente hecha por el artista?

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