Mochilas a prueba de balas, uno de los artículos más buscados para el regreso a clases en EE.UU.

Antes de empezar su primer año en la Universidad de Connecticut, J. T. Lewis recibió un regalo poco común de su madre: una mochila a prueba de balas.

Lewis, quien está por empezar el segundo año de la carrera, proviene de una familia destrozada por la violencia relacionada con las armas: su hermano menor, Jesse, fue asesinado en un tiroteo ocurrido en 2012 en la primaria Sandy Hook en Newtown, Connecticut. Cuando su madre, Scarlett, le dio la mochila color gris oscuro, se la entregó sin tener que decir una palabra, mencionó Lewis.


“Simplemente había un entendimiento mutuo”, recordó Lewis, de 19 años y quien también es candidato al Senado estatal de Connecticut.

Lewis usa la mochila blindada en el campus porque lo hace sentir más seguro, aunque signifique sudar un poco más por llevar esa carga pesada.

“No sé si tendrá algún efecto”, comentó Lewis. “Pero podría tenerlo si me disparan por la espalda”.