Moyano: primera vez fuera de escena en más de 20 años

Debieron pasar más de 20 años para que la CGT se embarcara en un plan de lucha sin Hugo Moyano. La marcha del 7 de marzo en apoyo a los gremios industriales y el paro lanzado para la segunda quincena de ese mes en protesta por la persistencia de los despidos y el deterioro en las variables socioeconómicas son las primeras medidas de fuerza resueltas por la central obrera con el líder camionero en un segundo plano autoimpuesto y sin ser siquiera eje de negociaciones reservadas entre las líneas internas de la organización ni con la administración de Mauricio Macri.

El agravamiento en el vínculo entre el Gobierno y la CGT encontró a Moyano en una frecuencia totalmente distinta. Por un lado, abocado casi exclusivamente a la gestión diaria al frente del club Independiente y de las tratativas para la resolución de la jefatura de la AFA como principal referente del grupo que impulsa a su yerno, Claudio «Chiqui» Tapia, contra Marcelo Tinelli.


Por otro, en su entorno reconocen que también lo desvela la situación de OCA, la mayor empresa postal del sector privado de la que el sindicato de choferes tomó el control a fin de año para subsanar una aparente crisis sin fondo durante la administración de su último propietario, Patricio Farcuh. En noviembre pasado, como informó en exclusiva este diario, el gremio se hizo del manejo de la compañía tras una reunión a solas que mantuvieron el dirigente y Mauricio Macri para fijar las pautas para la renegociación de una millonaria deuda impositiva y previsional. En OCA se desempeñan 7.500 camioneros de manera directa (se calcula que hay otros 5 mil empleos indirectos) en lo que la constituye como la principal empleadora individual de la organización.