miércoles 21 de noviembre

Murió Isidoro Gilbert, el periodista que más sabía del Partido Comunista y del peso de la tragedia de la historia

Quizás podría haberse asimilado a uno de esos personajes de John Le Carré o Graham Greene, que desarrollaban una actividad periodística o novelística de cuya realidad eran protagonistas, pero con el peso de la tragedia de la historia que los convertía, entonces, en sus propios personajes. Hoy falleció Isidoro Gilbert, periodista, corresponsal local de la agencia TASS soviética y que se definió alguna vez a sí mismo como un militante que se encontraba un peldaño más arriba de las relaciones que su partido, el Partido Comunista Argentino, realizaba en el país, ya que su rol se desarrollaba “en una estructura que se ocupaba directamente de las relaciones entre el Estado argentino y la Unión Soviética”. Eran los años de la guerra fría, y que marcaron que el PC tuviera un rol preponderante, pero en las sombras, en los acontecimientos del país.

Caído el Muro de Berlín, Gilbert –cuya acción lo convertía en una enciclopedia sobre la acción de su partido en el país y de la Unión Soviética en la región– se dedicó a contar lo que podía contar sobre esos años turbulentos y escribió El oro de Moscú, en el que desmenuzaba la influencia del partido de Stalin en la Argentina y cómo le había puesto el ministro de Economía al Perón de los setenta, José Gelbard, miembro secreto del PC y factotum de una red de empresas que financiaban la acción de su partido, entre ellas y paradójicamente, la embotelladora del símbolo estadounidense Coca Cola en el distrito porteño. Secretos que eran revelados hasta ahí, ya que mencionaba que había habido militares argentinos comunistas, pero hasta ahí, sin revelar sus nombres.


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