Museo del futuro: la innovación de hoy en la ciencia ficción de ayer

Además de tener un nombre y un perfil ideales para un personaje de novela o película de ciencia ficción, el físico Michio Kaku, especializado en teoría de cuerdas, es una celebridad en el campo del futurismo, con varios best sellers en su haber. Una de las preguntas que más le hacen en los auditorios, contó días atrás en una entrevista, es si prefiere La Guerra de las Galaxias o Viaje a las estrellas. Kaku contestó que si era por los efectos especiales y por el cuidado estético, se quedaba con la primera opción, con Star Wars. Pero si en la balanza pesa más el «poder predictivo» y anticipatorio, en particular por todas las discusiones éticas y filosóficas sobre la relación entre los humanos y las máquinas, sin duda se inclinaba por la historia del señor Spock es decir, con Star Trek.

La pregunta de cuán eficiente es el género de ciencia ficción (en libros, films, series, historietas, etcétera) para predecir correctamente el futuro viene de hace décadas. J. C. Ballard sostuvo en 1971 que «lo que los escritores modernos de ciencia ficción escriben hoy, ustedes y yo lo veremos mañana». La novedad más reciente es que varias empresas (Nike, Ford, Intel, Hersheys, entre otras) apelan a metodologías clásicas de los autores de ficción para predecir contextos con el objetivo de apuntar a productos y servicios que sigan siendo relevantes en el futuro.


El año pasado, la firma de consultoría PwC publicó un reporte en el que se aconseja a las empresas explorar el campo de los creadores de ciencia ficción como posible estrategia para dirigir la innovación. Y Harvard Business Review les sugirió a los CEO «leer más ciencia ficción» para estar en la cresta de la ola del cambio.