#NiUnaMenos también en tecnología

Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo, escribió Ian Fleming. Ya son demasiadas noticias sobre escándalos y abusos sexuales en empresas de tecnología en los últimos tiempos en Silicon Valley.

En mayo, Uber despidió en los Estados Unidos a 20 empleados de altos cargos por acoso sexual y advirtió a otros 30. Un mes después renunció nada menos que el CEO, Travis Kalanick. Todo empezó cuando una ex empleada, Susan Fowler, contó a principio de año en su blog los métodos de acoso que recibía en el trabajo. Y que los avisos a sus superiores y al área de recursos humanos resultaron inútiles.


También renunció David McLure, el ex CEO de la aceleradora 500 StartUps, quien reconoció que era un depravado antes de pedir disculpas. Hace poco se sumó la empresaria Cheryl Yeoh, quien se animó a denunciar en un reportaje en la BBC el acoso que sufrió en 2014 y dijo que esas prácticas eran normales en un ambiente dominado por hombres.

La lista de nombres y denuncias es más larga. En los fondos de inversión también hay problemas de acoso sexual y abuso de poder. Seis mujeres acusaron a Justin Caldbeck, el director de Binary Capital, quien se tomó vacaciones indefinidas.