No alcanza con reperfilamiento y cepo: con cuentas en rojo, ya prevén más medidas restrictivas

El economista de origen hindú, representante de uno de los fondos de inversión más fuertes de Londres, que tiene en su cartera bonos de la deuda argentina, se restregó los ojos, exhaló y, resignado, dijo: «La Argentina va camino a un nuevo default; no hay más que decir».

Uno de los economistas que asesora a ese fondo internacional le había pasado los números consolidados de la economía post PASO. Al economista -uno de los argentinos que trabaja en Wall Street- no le costó captar -a pesar del acento del hindú- que detrás de aquella frase lapidaria de su colega emanaba fastidio y enojo.


Es cierto: los precios de los bonos argentinos ya denotan que habrá, más temprano que tarde, una reestructuración de la deuda.

El fastidio de los financistas se relaciona, además, porque consideran que el Gobierno se ha quedado sin un Plan B que sirva para proteger sus patrimonios.