No lo llames «Premio Nobel», llámalo «cómo los suecos están dinamitando la ciencia actual»

Esta semana es la semana de los Nobel. El premio más prestigioso del mundo, un espectáculo brutal que pone a todos los medios a hablar sobre algunos de los descubrimientos científicos más importantes del mundo. Durante una semana, las televisiones discuten sobre máquinas moleculares y los periódicos dedican páginas enteras a explicar qué diablos son las fases topológicas de la materia.

Prestigio, dinero, alfombras rojas: a medio camino entre la fanfarria y el reconocimiento, los Nobel se han vendido como una de las grandes herramientas para acercar la ciencia y a la sociedad. Pero eso, que pudo ser cierto en algún momento, puede que ya no lo sea. Al contrario, cada vez hay más expertos que consideran que el Nobel se ha convertido en una enorme carga para la ciencia y, de paso, para las sociedades contemporáneas. ¿Está el Nobel dinamitando la ciencia actual?