Noisecore: La música más corta y ruidosa del mundo

El noisecore o grindnoise es la definición musical de anti todo. Literalmente este género se caga en todo lo que hay. El ruido, la violencia y mandar cualquier concepto estético al carajo es la esencia de esta no música, que suena como si tu abuela metiera un montón de clavos en una licuadora. Para lo oídos sensibles y puristas, el noisecore es pura bulla – y en verdad lo es, pues su nombre lo dice– pero todo este desesperante y taladrante caos tiene un base filosófica, bastante nihilista, en la que se busca destruir cualquier propuesta y cualquier noción de armonía, melodía o belleza.

Este género se deriva del grindcore clásico, como el que tocaba Napalm Death en Scum, su primer LP. Ese que suena como un montón de gritos furiosos acompañados de guitarras y baterías saturadas y, sobre todo, veloces. El noisecore conserva la velocidad y rudeza de su antecesor, pero lo mezcla con los elementos del noise electrónico, el cual, como su nombre lo indica, usa el ruido como propuesta estética y explora la creación musical mediante el uso de unas frecuencias sonoras muy extrañas. Es como una combinación entre la interferencia de la radio, con una alarma y una bulla electrónica similar a la que hacen las pistolas de rayos láser de las películas. Esta música viene de los conceptos creados por los futuristas italianos de principios de siglo XX, sobretodo de las ideas de Luigi Russolo, quien proponía ver la belleza en los sonidos mecánicos y cotidianos, y buscaba romper con las concepciones clásicas de música, en donde todo tiene que sonar bonito, armónico y ordenado.