Obama deportaba más, pero para algunos la política migratoria de Trump es más dañina

“México nos envía a la gente que trae drogas y crimen, que son violadores”, [una vez visitado Estados Unidos nunca] “se volverían a sus chozas”, “todos tienen SIDA”. Por no hablar de la gran promesa de su campaña, un enorme muro fronterizo. Una parte muy importante de la retórica de Trump que le ha llevado a la Casa Blanca tiene que ver con una tolerancia cero de la inmigración, con más razón aún si esta es ilegal.

De ahí que Trump esté restringiendo el asilo de inmigrantes, eliminando los beneficios de los dreamers y ahora, en la noticia de esta semana, anunciando redadas aleatorias de irregulares sobre los que pese alguna orden de detención, muchos de ellos simplemente por no haber aparecido en los juzgados inmigratorios. Por un lado, las acusaciones de crueldad a su Administración. Por el otro, los que esgrimen un dato que pesa como una losa tanto para demócratas como para republicanos: pese a todo, las deportaciones fueron mucho más cuantiosas con Obama.