19.8 C
Buenos Aires
domingo 26 de septiembre de 2021
Cursos de periodismo

Oda a la madre, lealtad a la Federal y blanco del homo-odio: la vida de Oyarbide, el juez más denunciado en la historia argentina

Cuando Norberto Oyarbide bajó del micro llovía. Era verano, era Retiro y era la primera vez que pisaba la Ciudad solo. Tenía 20 años y los últimos dos los había pasado barriendo los pisos de una empresa de alarmas en Concepción del Uruguay, en Entre Ríos. Allí había nacido, allí habían muertos sus dos hermanos, allí habían quedado, en la casita de piso de tierra, sus padres: él peluquero, ella, ama de casa. Oyarbide quería ser “Doctor”. Y por eso estaba recién llegado a Buenos Aires. Año 1971. Traía consigo una valija pequeña de cartón que se desarmó apenas la rozó el agua de tormenta.

Consiguió una pieza en una pensión de San Cristóbal y un trabajo que ya sabía hacer, limpieza nocturna en una empresa porteña, que apenas alcanzaba para la comida. Decidido a anotarse en la carrera de Medicina en la Universidad de Buenos Aires, el título de Perito Mercantil con el que había egresado del secundario no le servía. Había que ser, en aquel tiempo, bachiller o maestro. No valían, siquiera, esas notas sobresalientes. Se inscribió, entonces, en Derecho. Para 1976 entró en el Juzgado Correccional N°6 como auxiliar sin sueldo. Fue el primer envión para instalarse en el Poder Judicial durante 40 años, la mitad como juez federal.

eldiarioar.com  (www.eldiarioar.com)