20.8 C
Buenos Aires
domingo 26 de septiembre de 2021
Cursos de periodismo

OneCoin: cómo hacerse rico vendiendo humo digital

“¡Démosle un cálido aplauso a nuestra creadora, nuestra fundadora, la Dra. Ruja!”. Al instante suena a todo volumen “This girl is on fire” de Alicia Keys. Unas máquinas escupen llamaradas y columnas de humo desde la base del escenario, acompañadas con haces de luces y miles de aplausos. La palabra OneCoin aparece escrita en una pantalla gigante. La economista búlgara Ruja Ignatova, de 36 años entonces, ingresa luciendo un vestido de gala bordó con apliques de bordados brillantes. Sonríe al agarrar el micrófono. Hace un año y medio que inventó una criptomoneda que, según promete, superará a Bitcoin. OneCoin tiene una “visión”, un “ecosistema”, una propuesta de “educación”, “la mayor capitalización del mercado”, “dos millones de usuarios activos”. “Súmense a la revolución financiera”, anuncia ante una multitud eufórica.

Es 11 de junio de 2016 en el Wembley Arena de Londres y Ruja Ignatova acaba de autobautizarse como la “asesina del Bitcoin”. Incluso le pone fecha de muerte: “En dos años, ya nadie va a hablar de Bitcoin”.

Pero algo falla. Seis meses antes de la fecha límite de su profecía, en octubre de 2017, Ruja desaparece buscada intensamente por la Justicia. Sin embargo el negocio continuó. Se calcula que para 2020 ya llevaban invertidos 4 mil millones de dólares, desde casi todos los países, en una criptomoneda inexistente.

Ruja Ignatova pergeñó la estafa piramidal más grande del mundo, a la vista de todos, con constantes apariciones en la prensa, eventos en lujosos hoteles y la promesa de una revolución. En Argentina tuvo un séquito que le siguió los pasos, y dejó una larga fila de estafados.

revistacrisis.com.ar  (revistacrisis.com.ar)