Operativo Feliz Navidad: con guiño a Iglesia y piqueteros, Macri arma red de contención para evitar estallidos

Varios de los barrios, villas y asentamientos del país aparecen como una «mancha» en el mapa.

Son zonas de alta densidad de población y, sin embargo -en la era de las bicisendas y los smartphones- siguen sin ser urbanizadas y carecen de acceso al agua potable.


Allí es donde el Gobierno ya puso la lupa. Con el fin de año más cerca y los reclamos a flor de piel, lanzó un plan de contención social que apunta a evitar estallidos, como los ocurridos en más de una ocasión desde diciembre de 2001.

Si los timbreos son la vía para acercarse a los votantes, el «diálogo» se convirtió en la nueva estrategia para tener más cerca a gremios, piqueteros, intendentes y punteros.

Muchos de ellos están insertos en las zonas carenciadas y aspiran a ser interlocutores del Gobierno. Sobre todo en medio del vacío virtual que dejó un peronismo sin liderazgo claro, como lo reflejaron la decena de festejos del 17 de octubre.