Oponerse a Putin, arriesgar la vida: Alexei Navalny es el último en una larga lista de envenenamientos

Clima de agitación en Rusia. Miles de personas se manifestaron durante el pasado fin de semana en contra de la exclusión de candidatos políticos en las próximas elecciones municipales de Moscú. La policía cargó contra los marchantes y, al parecer, arrestó a más de 1.300. Entre ellos a uno de los principales líderes opositores, Alexei Navalny. A las pocas horas de entrar en prisión, las autoridades lo trasladaban a un hospital cercano. El motivo oficial: había sufrido una reacción alérgica.

¿Fue así? No según su doctora personal, Anastasia Vassilieva, quien ha acusado al gobierno de Vladimir Putin de envenenarle. «Fue una reacción tóxica a un agente químico. Es absurdo definirlo como una alergia», explicó tras visitarle y no poder examinarle en prisión. Según Vassilieva, Navalny sufrió sudoraciones, irritación ocular y sarpullidos y edemas en cuello, espalda, pecho y muñecas. Ningún doctor externo pudo observar su estado, por decisión de los funcionarios de prisiones.