Para octubre, Cristina apostará al «voto contra» y Vidal al «voto cloaca»

Poco importará en las estrategias de campaña cuando se sepa finalmente quién se impuso en la provincia de Buenos Aires. Desde el Instituto Patria, acusando un «show mediático» del Gobierno para celebrar temprano una ola victoriosa en todo el país, confían que la Justicia Electoral valide el resultado de sus mesas testigo dando por ganadora a Cristina Fernández de Kirchner. Mientras, en la Casa Rosada y en la Gobernación bonaerense, ya admiten esa posibilidad. Camino a las generales de octubre, unas décimas no modificarán las apuestas de uno y del otro.

En su intimidad, cuentan cerca suyo, la ex Presidenta está segura que en la última semana hubo un corrimiento de votantes de Sergio Massa hacia su contrincante a senador por Cambiemos, Esteban Bullrich. Evita, eso sí, mencionar cualquier posible «Efecto Brancatelli», que algunos analistas 2.0 utilizan la multiretuiteada pelea del panelista de TV con María Eugenia Vidal antes de la veda para explicar que el oficialismo superara el techo que le auguraban las encuestas.


Ante eso, el kirchnerismo busca ver el vaso medio lleno. Con o sin la momentánea crispación de Vidal (que recordó a quien enfrenta), la positiva lectura en el Patria es que del 14,7% del electorado que apostó a 1País, los más proclives a irse a Cambiemos ya se fueron. En el análisis falta la variable Florencio Randazzo: en suma con los 5,59% de Cumplir se llega a los 20 de Massa en las polarizadas presidenciales. En el macrismo, no obstante, por la composición del votante, creen que podrán «comer» más votos massistas que Unidad Ciudadana; lo que sería inversamente proporcional al universo randazzista.