lunes 10 de diciembre

Para sobrevivir a la siguiente era de la tecnología, frena y sé consciente

Hace casi cinco años, en mi primera columna de State of the Art, presenté un plan para sobrevivir a lo que se estaba convirtiendo en una época turbulenta en el mundo de la tecnología.

En ese entonces, la tecnología parecía emocionante y transformadora. Podías usar un teléfono inteligente para pedir un auto como si fueras alguien muy importante. Podías hacer videollamadas con gente de todo el mundo, como en Los supersónicos, y parecía que algunas personas usarían las nuevas tecnologías para acabar con el yugo de la represión. Eran los días de los milagros y las maravillas.


Sin embargo, la tecnología también resultaba confusa. Había muchas cosas nuevas. Cada año se lanzaban nuevos móviles con mejores capacidades, fabricados por muchas compañías emergentes y con novedosas aplicaciones supuestamente revolucionarias, por lo que era fácil perderse en la propaganda. También era sencillo elegir el caballo equivocado. No había garantía de que una novedad u otra durara hasta el año siguiente.

Por ello, con el fin de aprovechar las innovaciones al máximo y evitar apostarles a los perdedores, mi consejo inaugural a los lectores era seguir estos pasos: comprar hardware de Apple, usar servicios en línea de Google y ver los medios digitales en Amazon.

Ahora ha llegado la época de mejorar y actualizar esos consejos porque esta será mi última columna en estas páginas (no me iré lejos: escribiré para la sección de Opinión de The New York Times a partir del año próximo).

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