Paul Krugman: «Trump y el arte de la inconstancia»

El “genio muy estable” del Despacho Oval ha demostrado ser extremadamente inestable, no solo de palabra, sino también de obra. Por supuesto que no pretendo dar un diagnóstico psicológico, aunque también podría dar algunos argumentos para sustentarlo. Mi intención es tan solo presentar una descripción de su conducta. El hecho es que su inestabilidad comienza a tener consecuencias económicas graves.

Para ilustrar lo que quiero decir acerca de la conducta de Trump, basta analizar sus decisiones del último mes en torno a las relaciones comerciales con China, las cuales han sido tan erráticas que incluso quienes las monitoreamos profesionalmente hemos tenido dificultades para seguirles el paso.