Perfil de Patricia Bullrich: la conversión de la piba

Galimberti fue su padrino de militancia durante los setenta. Vivió en el exilio, donde fue asistente del politólogo Guillermo O’donnell. Volvió clandestina y embarazada al país. Con el regreso de la democracia formó parte de la reconstrucción del peronismo, y de su corrimiento hacia la derecha. Más tarde fue funcionaria de De La Rúa y hoy una de las ministras con mejor imagen de Macri. El cronista Andrés Fidanza cuenta la transformación de Patricia Bullrich: de la familiaridad con Montoneros a los acuerdos con la CIA y la obsesión por mostrar que ya no es lo que alguna vez fue.

Fue la primera oradora en el acto de la Juventud Peronista del Luna Park. Tenía 27 años, manejaba una unidad básica en San Telmo y había sido una de las organizadoras del evento. Era mediados de 1984, y el peronismo todavía se mantenía en estado de shock por la derrota ante el alfonsinismo. Su “cooompañeros” de apertura reverberó en el estadio y rompió un hielo político acumulado durante años, tanto por ella como por los demás sobrevivientes a la dictadura. En 1977, Patricia Bullrich Pueyrredón se había escapado junto a su primer esposo, el militante montonero Marcelo “Pancho” Langieri, el papá de su único hijo: Francisco. El exilio se les había transformado en un periplo opresivo, con rebotes por México, España y Brasil, y un regreso clandestino a la Argentina en 1978 con Bullrich embarazada. La vuelta definitiva fue desde Brasil, a fines de 1982.