Por la crisis, se hundieron las importaciones y hubo saldo comercial positivo

Gracias a la profunda recesión, la balanza comercial de enero mostró un superávit de u$s372 millones. Fue el quinto saldo positivo consecutivo pero se desaceleró respecto de diciembre, cuando alcanzó los u$s1.369 millones. El balance que publicó ayer el Indec refleja el impacto de la crisis en el comercio exterior: las importaciones se hundieron 26,5% interanual y las exportaciones, pese a la megadevaluación de 2018, cayeron 4,7%. Además, se desplomaron las compras de bienes de capital y las ventas de manufacturas industriales.

En enero, el intercambio comercial argentino volvió a achicarse. Totalizó u$s8.800 millones, es decir, 16,6% menos que un año atrás. Las importaciones sumaron u$s4.214 millones, lo que marcó un derrumbe del 26,5% interanual pero una leve mejora desestacionalizada del 0,7% contra diciembre que sugiere que las compras externas habrían tocado un piso en sintonía con la pax cambiaria. Entonces, la desaceleración del superávit se explica por el retroceso del 6,3% mensual sin estacionalidad de las exportaciones, que alcanzaron los u$s4.586 millones.