Por qué aún no hemos sido capaces de fotografiar un agujero negro

Hace 100 años Einstein publicó su teoría de la relatividad general, y una de las cosas que predijo era la existencia de los agujeros negros: unos objetos con una fuerza gravitatoria tan grande que ni la luz podía escapar de ellos. Todos nos hacemos una idea de cómo son, pero en realidad nunca hemos sido capaces de fotografiar uno. ¿Por qué no?

La primera de las razones es porque o son muy pequeños o están demasiado lejos. O ambas dos. Ver el agujero negro supermasivo que se encuentra en el centro de nuestra galaxia sería como sacar una foto a una pelota de tenis que está en la superficie de la Luna. Haría falta un telescopio del tamaño de la Tierra para poder fotografiar algo así. Pero incluso si lo tuviéramos, ¿cómo es posible fotografiar algo de donde ni la luz puede salir? Para explicar esto tenemos que entender un poco mejor los agujeros negros. Si nos acercamos a un agujero negro, existe un punto donde la gravedad es tan grande que los fotones no pueden escapar. Es lo que se conoce como horizonte de sucesos. La materia que orbita alrededor de este punto se calienta enormemente y emite rayos-x que podemos observar desde la Tierra.