Por qué caemos en la trampa de las «fake news»

En los estados modernos, el empleo público cada vez responde menos a la imagen tradicional de un burócrata en una oficina sellando formularios. Los ministerios y oficinas gubernamentales se nutren de analistas y especialistas de las más variadas disciplinas que colaboran para que las políticas sean más efectivas y mejor comunicadas a los ciudadanos.

Esta semana estuvo en Buenos Aires Lizzie Mckee, jefa de Ciencias del Comportamiento de la Unidad de Datos Abiertos del Foreign Office (la cancillería británica). Esta experta en psicología forense se ha especializado en los últimos años en el fenómeno de la desinformación y las «fake news» (noticias falsas), buscando maneras de detectarlas con rapidez, prevenir su efecto nocivo y contrarrestarlas con información fidedigna. En una entrevista con Infobae, McKee habló de cuáles son los estados más activos en la producción de campañas de desinformación y cuáles los grupos más vulnerables. También dejó algunas recomendaciones prácticas para evitar caer en su trampa.