martes 28 de junio de 2022
Cursos de periodismo

Por qué el boicot «light» de EE.UU. a los JJOO de Invierno en China no empieza una Guerra Fría

El ‘boicot diplomático’ de Estados Unidos a los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022, como respuesta a la violación de los derechos humanos en la provincia de Xinjiang o a la sospechosa desaparición de la tenista Peng Shuai, tiene ecos de la Guerra Fría: de cuando las tensiones geopolíticas se desparramaban hacia otros campos como el deporte o la cultura, instrumentalizando hasta las expresiones más bellas de cada nación. Pero quizás sea más preciso decir que, esta vez, se trata, al menos por el momento y en el caso de este boicot, de una confrontación ‘light’ o incluso escénica: un aspaviento con más forma que sustancia.

Lo que va a hacer Estados Unidos es no mandar una delegación oficial de representantes públicos, pero los atletas sí que competirán, y lo harán, según ha dicho la Casa Blanca, con el “apoyo completo” del Estado. Según la portavoz del Gobierno, Jen Psaki, la Administración Biden considera que no sería “el paso correcto penalizar a los atletas que han estado entrenando para este momento”.

La decisión, barajada por el presidente Joe Biden en las últimas semanas, contrasta con los boicots que se hacían los americanos y los soviéticos en la segunda mitad del siglo XX. Los atletas estadounidenses, por ejemplo, no participaron en los Juegos Olímpicos de Moscú de 1980, en protesta por la invasión soviética de Afganistán un año antes. Los rusos les devolvieron el gesto cuatro años después, cuando boicotearon los Juegos de Los Ángeles en 1984.

elconfidencial.com  (www.elconfidencial.com)