¿Por qué el dólar sigue siendo la moneda del mundo?

Una simple evaluación superficial podría concluir que Estados Unidos no es para nada el candidato ideal para el empleo de administrar al máximo representante del dinero del planeta.

Tiene una enorme deuda pública —de 22 billones de dólares— y va en aumento. En cuanto a su política, hace poco provocó el cierre parcial de la administración más prolongado en la historia del país. Su sistema bancario superó apenas hace una década la peor crisis financiera desde la Gran Depresión. Su presidente, un orgulloso nacionalista, provoca malestar entre propios y extraños por igual porque ignora las normas de las relaciones internacionales, de ahí los rumores de que el dólar estadounidense ya perdió su aura como el refugio seguro por excelencia.


Sin embargo, el dinero cuenta una historia totalmente distinta. Desde hace algunos años, el dólar ha cimentado más su posición como el depósito preferido de los ahorros globales, el refugio supremo en épocas de crisis y el medio clave para el intercambio de materias primas como el petróleo.