Por qué el proyecto de ley de «libertad religiosa» va en contra del Estado laico

El proyecto de “ley de libertad religiosa” que el Poder Ejecutivo envió al Congreso encendió alertas en sectores de la sociedad civil que advirtieron que el texto, lejos de tender a fortalecer el Estado laico, busca favorecer un Estado pluriconfesional, con fuerte injerencia de las religiones en el ejercicio de los derechos ciudadanos y lo público. Referentes de distintos espacios coincidieron en señalar que el texto, que amplía para religiones evangélicas algunos privilegios hasta ahora detentados solo por la Iglesia católica, también abre una puerta peligrosa al sostener que la objeción de conciencia puede ser, además de individual, institucional, y que permite incumplir con obligaciones jurídicas a cambio de “una prestación sustitutiva”. De acuerdo con algunas lecturas, la iniciativa, que ingresó al Congreso el 12 de junio tras ser elaborado por la Secretaría de Culto, a cargo de Santiago de Estrada, podría avalar, por ejemplo, negativas a practicar abortos no punibles o entregar métodos anticonceptivos, y hasta abrir la puerta a las tesis creacionistas en las aulas, de la mano de la objeción que algunos cultos hacen a la teoría de la evolución. Además, modifica el Código Penal, considera automáticamente como entidad de bien público a todo culto inscripto en el Registro y estipula que ministros de todas las religiones puedan ingresar libremente a “lugares de internación, detención y cuarteles”. Por ello, los referentes consultados coincidieron en definir a la iniciativa como “un retroceso”.