Por qué el servicio al cliente de los bancos en Chile y Argentina es tan diferente (y qué revela de sus economías)

Mientras en uno te dan caramelos y café, en el otro te entregan interminables listas de requisitos y formularios a rellenar.

En los bancos chilenos, en general, te piden con una sonrisa que te sientes dos minutos; esperas escuchando una musiquita de salón; techos altos y ventanales enormes permiten el flujo de la luz y el aire; y el piso es nuevo, limpio, tapizado.


Ir al banco en Argentina, en cambio, es parte de un tortuoso viaje al mundo de la burocracia; casi siempre están repletos, llenos de gente estresada e insatisfecha; perder el viaje es siempre posible; el espacio es sucio, enclaustrado, está grafiteado; y la mayoría de las veces un agobiado vigilante de seguridad te regaña porque miras el celular, porque haces mal la fila, porque llevas una gorra.