Por qué es tan doloroso no dormir bien

Quienes hayan padecido insomnio durante algún tiempo saben desde el tuétano lo que la ciencia afirma sobre el dolor y la falta de sueño: que los dos van de la mano y se agravan mutuamente.

Por ejemplo, las personas que sufren de dolor crónico con frecuencia pierden la capacidad para dormir bien; usualmente lo atribuyen a que están mal de la espalda, de la ciática o del artritis. A su vez, la falta de sueño puede hacer que el dolor de espalda se sienta peor y que sea aún más difícil dormir la noche siguiente.


No se sabe bien por qué la falta de sueño empeora la sensación de dolor, pero tiene que ver con cómo responde el cuerpo a una herida, como una cortada o torcedura de tobillo. Se siente cuando los nervios mandan vibraciones a través de la espina dorsal hacia el cerebro. Y ahí, una red de regiones neurales se enciende en reacción a la herida y trabajan para lidiar, o aminorar, la sensación.