¿Por qué fracasó la estrategia amarilla en Twitter?

Miles de personas dentro de la Feria del Libro, miles fuera. La primera presentación del libro Sinceramente tuvo un efecto en el plano terrenal: Cristina Fernández mostró la capacidad que tiene para conectar con una ciudadanía dispuesta a movilizarse en defensa de su proyecto. Hasta allí su invitación a un “contrato social” superador de la grieta fue coherente con su estrategia digital, una actividad pausada que venía despertando reacciones leves aunque en alza constante.

En una campaña electoral, quien lleva la delantera mantiene la moderación. Ergo, la confrontación se despliega en otro lado. Tres días después de la presentación de mayo, la política de fake news entró en la escena virtual: @mauric_macri insinuó que, a falta de papel higiénico, el best seller de la ex presidenta sería un buen reemplazo. Aunque no llegó viva a las elecciones primarias –Twitter decidió bloquearla antes–, aquella cuenta fake ocupó el lugar más alto de la comunidad más “trolera” de las #PASO2019: los astroturfers comenzaban así su campaña electoral.