Por qué hablar solo no es un signo de locura sino de éxito

Luego de trabajar callada y diligentemente muchos años como dentista en Londres, Eugene Gamble decidió cambiar de carrera para convertirse en empresario.

Solo había un problema: no era bueno para los negocios y su confianza se desplomó al ver que sus ideas fracasaban.


Gamble podría haber regresado a la odontología, pero estaba decidido a tener éxito en el mundo empresarial.

Fue así que contrató un consultor de negocios que le dio un extraño consejo. «Me dijo que hablara conmigo mismo en voz alta», señala.

Así como suena. Le recomendó que hablara solo.