Por qué Hong Kong se ha convertido en el mayor desafío en una generación para el Partido Comunista chino

Hace unos meses, un funcionario chino me preguntó si pensaba que las potencias extranjeras estaban fomentando los disturbios sociales de Hong Kong.

«Lograr que tanta gente salga a la calle seguro que requiere organización, una gran suma de dinero y recursos políticos», me dijo.


Desde entonces, las protestas que comenzaron en el caluroso verano de Hong Kong se han prolongado durante el otoño y el invierno.

Las marchas han continuado, intercaladas con batallas campales cada vez más violentas entre algunos grupos y la policía.