Por qué Irán está dividido por un partido de fútbol

El fútbol se ha convertido en el nuevo terreno de enfrentamiento de conservadores y progresistas en Irán. No es que unos y otros respalden a equipos distintos, sino que discrepan sobre si la selección nacional puede enfrentarse a Corea del Sur el martes, para la calificación a la Copa del Mundo. El encuentro coincide con la noche de Ashura, una de las fechas más sagradas del calendario religioso chií, cuando los seguidores de esta rama del islam conmemoran el martirio del imam Husein, uno de los nietos de Mahoma. Se trata de una ceremonia luctuosa durante la que está mal visto mostrar alegría.

“¿Cómo se puede impedir el júbilo del público si Irán marca gol?”, le preguntó hace unos días el ayatolá Yazdí al ministro de Deportes, Mahmud Goudarzi, en una carta en la que le pedía que cancelara el partido. El clérigo, que preside la Asociación del Profesorado del Seminario de Qom, se mostraba preocupado por la posibilidad de “que ocurra algún sacrilegio” y prometía al político que si lo suspendía, “se ganarán tantos beneficios y prestigio que igualarán los consiguientes daños”.