Por qué la radicalidad de Bernie Sanders sí puede vencer a Trump

Ahora que Bernie Sanders ha oficializado su candidatura para las elecciones presidenciales de 2020, es momento de hablar de una verdad evidente: no sólo puede derrotar a Donald Trump, sino que es mejor candidato que ningún otro aspirante del Partido Demócrata.

En un momento crítico en el que la izquierda debe estar unida para acabar con la era de la crueldad y la ineptitud de Trump, Sanders es el mejor líder posible. Nadie le llega siquiera a los talones.


Durante los últimos dos años, Sanders ha marcado la agenda política del Partido Demócrata. En 2016, su candidatura cambió completamente el panorama político, hasta el punto de que la mayoría de los demócratas ahora ven con buenos ojos el socialismo democrático. Los proyectos de sanidad pública universal y universidades gratuitas son tan populares que se han convertido en la prueba de fuego para todos los posibles candidatos. En los sondeos, Sanders está muy por delante de los otros candidatos declarados y en este momento se le debería considerar el favorito.

Teniendo en cuenta su edad, resulta irónico que Sanders se haya convertido en el preferido de los millenials. Incluso las mujeres más jóvenes prefieren a Sanders antes que a Clinton. El rostro de la izquierda joven, Alexandria Ocasio-Cortez, es una veterana de la primera campaña de Sanders. Y tiene sentido. La gente joven siente cierta urgencia sobre cómo puede ser el futuro: no queremos vivir en un mundo “neo-feudal” en el que las corporaciones dicen a las ciudades qué hacer, ni tampoco queremos vivir en un planeta destruido. Queremos que nuestros hijos y nietos no tengan que preocuparse por si pueden o no pagar el seguro médico. Queremos que las escuelas públicas estén en buen estado y que las ciudades no se inunden. También queremos poder permitirnos tener hijos, en primer lugar.

Las razones por las que la izquierda debe apoyar a Sanders son obvias. Desde sus comienzos, cuando fue arrestado por manifestarse en contra de la segregación racial, Sanders ha demostrado un fuerte compromiso con desarrollar una agenda progresista. Es alguien en quien podemos confiar: hace cuatro décadas que transmite el mismo mensaje. Sus discursos casi no han cambiado. No es una persona que pareciera haber adoptado ciertos ideales por conveniencia justo a tiempo para presentar su campaña presidencial.

Pero, incluso aquellos que no comparten los ideales del socialismo democrático, deben apoyar a Sanders. Él es la opción más pragmática. Nadie está en mejor posición para derrotar a Donald Trump. Sanders es una persona conocida en todo el país y su popularidad no ha parado de crecer; sabe bien cómo hacer campaña, tiene una buena red de organizadores y puede llenar un estadio. Le va bien tanto en reuniones de autoridades de ayuntamientos con ciudadanos como en los debates contra los republicanos.