¿Por qué nos interesa regenerar los cerebros de pacientes clínicamente muertos?

Se ha aprobado un ensayo clínico para investigar si es posible regenerar los cerebros de pacientes que han sido declarados clínicamente muertos. Reanima Advanced Biosciences pretende utilizar células madre, inyecciones de péptidos y estimulación neuronal para invertir “la muerte cerebral dictada por el examen clínico o por el encefalograma”, un proyecto que, como mínimo, tiene grandes pretensiones.

Hay un pequeño problema con el estudio y otro que es más bien grande. El primero es la definición de muerte cerebral, puesto que indica el final definitivo del funcionamiento del cerebro: si se pudiera curar, entonces no se podría llamar muerte cerebral.


Podemos saltarnos este detalle si tenemos en cuenta que estar “clínicamente muerto” depende de lo avanzada que esté la tecnología. La falta de respiración y pulso se utilizaron durante mucho tiempo para dictaminar que una persona había fallecido hasta que los métodos de reanimación mejoraron.