¿Por qué seguimos mirando la pelea entre Alberto Samid y Mauro Viale?

El 10 de enero de 2002 el país estaba conmocionado por la crisis política, económica y social que había estallado el mes anterior. Apenas habían pasado días de la renuncia de Fernando De la Rúa y de la “semana de los cinco presidentes”. Ese día, la televisión argentina regaló un espectáculo que terminaría siendo uno de sus momentos icónicos, y que perdura hasta hoy en la memoria colectiva gracias a las redes sociales: la pelea entre Alberto Samid y Mauro Viale.

El periodista conducía Impacto a las 12 en América TV y había invitado al carnicero, entonces defensor de la gestión de Eduardo Duhalde, para debatir sobre la política económica del nuevo Gobierno. El debate subió de tono: Samid le reclamaba por su “nombre verdadero” mientras Viale le recordaba un embargo por 70 millones de pesos/dólares por presunta asociación ilícita y defraudación a la administración pública. El conductor luego planteó que el matarife “avaló la bomba a la AMIA” y la pelea pasó al plano físico: “Usted se tiene que arrepentir de lo que dijo”, reclamó Samid antes de trompear a Viale entre insultos. La producción no frenó la trifulca y la emisión continuó durante un minuto, hasta que se fue al corte.


Tras el incidente, que incluso siguió en la calle, Samid comenzó a repartir una tarjeta personal que reza: “Hincha de Boca, Hincha de Gardel, Hincha de Ford y le tengo bronca a Mauro Viale”. Consultado por PERFIL, sin embargo, el empresario de la carne aseguró que no guarda resentimientos. “Le tengo bronca es como decir ‘no me simpatiza’, no le tengo resentimiento después de 17 años. Pero sigo repartiendo la misma tarjeta, ya es una marca registrada”, explicó en diálogo telefónico con este medio.