Por qué Suecia está deportando a talentosos trabajadores expertos en tecnología

Había comprado un apartamento y un automóvil, recibido clases de sueco, inscrito a su bebé en una guardería e incluso mejoró sus habilidades en esquí para adaptarse a las gélidas temperaturas.

Aún así, más de tres años después de que su familia llegara a Suecia y a pesar de su bien pagado puesto como jefe de una de las compañías tecnológicas y de energía más prestigiosas, a Ali Omumi le pidieron que abandonara el país.


«Para mí fue una enorme frustración y para mi esposa supuso el comienzo de una profunda depresión», lamenta el especialista en ventas del sector de la ingeniería, originario de Irán.

Omumi, de entonces 38 años, recibió la orden final de deportación en 2018, después de apelar sin éxito la decisión de la Agencia Sueca de Migración.