Por qué todos los famosos muertos en 2016 son, en realidad, buenas noticias

No vivimos tiempos de consensos, pero hay algo en lo que parece que casi todo el mundo está de acuerdo: «2016 ha sido una mierda». Sobre todo, si hablamos de celebridades. Tanto que ya lo apodan como «el año más cruel». Según El País, que ha hecho la cuenta, este año han muerto 74 personalidades, muy por encima de los cincuenta y tantos de años anteriores.

Pero yo, por más que me esfuerzo, no veo qué hay de malo en esto. Sí, reconozco que es normal sentirnos tristes cuando muere alguien a quien admirábamos. Pero, más allá de esa tristeza momentánea y sin desearle mal a nadie, que se mueran (o que se jubilen) grandes músicos, actores excelentes, científicos brillantes y escritores alucinantes no es una mala noticia. Al contrario, puede ser esencial para la evolución de la ciencia y la cultura.