¿Positivo o negativo? Repercusiones sobre la decisión de Twitter de no aceptar publicidad política paga

El reciente anuncio del CEO de Twitter, Jack Dorsey, sobre la prohibición de “anuncios políticos” en su plataforma generó distintas repercusiones, positivas y negativas. Por un lado, muchos notaron una diferencia fuerte respecto a las polémicas decisiones de Facebook de permitir mentiras de políticos y gobernantes (pero no al resto de los usuarios). Por otro lado, también motivó reflexiones sobre cómo la decisión tiene implicancias para la libre circulación de discursos y, en un sentido más amplio, sobre el rol de las plataformas como “jueces de la verdad”, incluso en decisiones que, a priori, son “simpáticas”.

Dorsey explicó que no se aceptarán los anuncios de candidatos y planteó que la decisión se fundamenta en que el alcance del mensaje político no debe depender del dinero porque puede generar efectos negativos sobre el sistema democrático “Mientras la publicidad en Internet es increíblemente poderosa y muy efectiva para la publicidad comercial, ese poder trae riesgos significativos para la política, ya que puede ser usada para influir votos que afecten las vidas de millones”, dijo el CEO de Twitter.


“No se trata de libertad de expresión. Se trata de pagar por alcance. Y pagar para incrementar el alcance de discurso político tiene ramificaciones significativas que la infraestructura democrática actual puede no estar preparada para manejar”, afirmó.