Precios locos: un saquito de marca cuesta igual que un lavarropas

Comprar un jean de marca por $1.800 o un par de zapatillas por $2.500 o un saquito con tachas de diseñadora de moda ($ 7.800) o un pantalón de lino ( $ 7.200) puede resultar un gasto “exorbitante” si se lo compara con el precio de un electrodoméstico. Por ejemplo, un lavarropas que hoy cuesta aproximadamente unos $ 8.000, o un lavavajillas ( $ 7.500). También el precio de un auto usado puede resultar sumamente caro respecto de otro similar cero kilómetro, como consecuencia de la gran dificultad para acceder a este último. Y hasta un paquete turístico al Caribe hoy puede insumir un costo similar a una estadía en Cariló.

Estas aparentes “inconguencias” en los precios de los bienes y servicios aparecen a diario en la vida de los consumidores. Algunas, se enmarcan en ciertas caracteristicas de la economía local, como la distorsión de precios.


“Cuando una economia está muy cerrada, hay licencias no automáticas o impuestos y regulaciones en exceso, empiezan a gestarse distorsiones que tal vez, no existen en otros mercados del mundo”, explica Fausto Spotorno, de Ferreres&Asociados. Y recuerda una regla que bien puede aplicarse a la economía doméstica: “En los paises desarrollados, las cosas son baratas y las personas, (los salarios que implican la elaboración de esos bienes), son caras. En cambio, en los países en desarrollo, (como la Argentina), la ecuación es exactamente al revés”.