Presidenciables oficialistas «nestorizan» sus campañas con la vista en el 22J

    Con letras celestes y blancas, en el afiche se lee «Scioli para la Victoria», retocando el nombre del frente electoral gracias al que resultó electo compañero de Néstor Kirchner en 2003. Al costado del rostro de Daniel Osvaldo, el naranja que colorea su gobernación bonaerense y tiñó el primer tramo de su campaña presidencial, apenas sobrevive en una casi imperceptible línea. El video de YouTube muestra a Florencio Randazzo, mientras choca palmas ajenas, corriendo hacia el camarógrafo, que hace lo imposible por no ser arrollado por el precandidato ferroviario. «El Flaco» recuerda a otro desgarbado que rompía los protocolos y las reglas. El Ministro de Transporte e Interior, hasta hoy dueño de una figura dependiente del humor presidencial, con poca centralidad política cuando no protagoniza videoconferencias o no lo compara a Scioli con Sergio Massa o Mauricio Macri, como volvió a hacer ayer a pesar del supuesto pacto de mínima agresión con La Plata firmada en Balcarce 50.

    Menos metafóricos, Agustín Rossi y Sergio Urribarri coincidieron (con denuncias de copyright) en recordar al fallecido presidente a la izquierda de sus afiches; en el medio, Cristina Fernández de Kirchner; y a la derecha, como resultado de esa ecuación, tanto el ministro de Defensa como el gobernador entrerriano. «ContinuAR», juega el primero con sus iniciales; «El, Ella, El próximo paso», se publicita el segundo, con la esperanza de ser el tercero en discordia en unas PASO K hoy polarizadas por Scioli y Randazzo.