Presos inocentes: ¿es posible sanar tras condenas injustas?

    “Cuando recuperé la libertad, para mí fue volver a nacer. Yo creí que estaba muerto. No me mataron de pedo”. Ese es el recuerdo de Claudio Castro de los días que pasó injustamente detenido. Él fue víctima de una causa armada: en 2014, cuando tenía 34 años lo acusaron de matar a un policía. Si bien pasaron seis años del hecho, cada vez que Castro relata su experiencia el dolor vuelve y lo demuestra al contarlo con la voz quebrada.

    Castro estuvo detenido un mes y en ese tiempo fue torturado y tuvo que ver como torturaban a su hermano, a quien también acusaron de ese delito, que no habían cometido. La policía, para detenerlos, les plantó una prueba falsa.

    ¿Qué es una causa armada? Según el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), son causas penales en las que la policía inventa un delito o le atribuye un delito a una persona que no participó en el hecho. En muchos casos se manipulan o fraguan pruebas.