Proyecto X: al igual que durante el kirchnerismo, fuerzas de seguridad realizan inteligencia sobre movimientos políticos, sociales y gremios.

Según fuentes ligadas a Gendarmería, este tipo de reportes «nunca dejaron de realizarse», aún a pesar de tratarse de una práctica expresamente prohibida por las leyes. Que las fuerzas de seguridad realicen tareas de inteligencia sobre las actividades que presume delictivas, forma parte de las prerrogativas que tienen para ejercer su función preventiva en protección de los ciudadanos. Lo que se encuentra expresamente prohibido por la ley de Inteligencia (N° 25.520) es que el Estado «obtenga información, produzca inteligencia o almacene datos sobre personas por el sólo hecho de su raza, fe religiosa, orientación o identidad sexual, acciones privadas u opinión política, o de adhesión o pertenencia a organizaciones partidarias, sociales, sindicales, comunitarias o laborales». También la Ley 25.326 (de Protección de Datos Personales), veda almacenar «datos sensibles», definidos como aquellos que revelen «opiniones políticas, convicciones religiosas, filosóficas o morales, y afiliación sindical».