Prueban en Argentina la primera aula que mide las emociones de los alumnos

Lo que parecía una tecnología lejana, propia de países asiáticos, empieza a desembarcar en Argentina. Se encuentra en fase de prueba el primer proyecto de “computación cognitiva aplicada a la educación” del país. En palabras más sencillas, un sistema que mide las emociones de los alumnos en clase.

El IAE, la escuela de negocios de la Universidad Austral, impulsa la iniciativa junto a dos empresas tecnológicas. Por un lado, Microsoft, que aportó los dispositivos y el software de reconocimiento facial. Por otro, Practia, que se encargó de perfeccionar los algoritmos con los que funciona.


De acuerdo a la universidad, la propuesta no apunta a generar una competencia entre los estudiantes, sino más bien a “potenciar la capacidad docente”. El sistema arroja un sinfín de datos que le puede ser útil al profesor para encarar la clase de un modo distinto, para enfocarse en un alumno rezagado, para evaluar si está logrando atraer atención en el aula.