Puedes entrenar a tu cerebro para no tener que usar anteojos

En la madurez, el cristalino de tus ojos se endurece y se hace menos flexible. Los músculos de tus ojos batallan cada vez más para que cambien su forma de manera que puedan enfocarse en estas letras.

Sin embargo, una nueva forma de entrenamiento cerebral puede retrasar la inevitable pérdida relacionada con la edad del enfoque visual a corta distancia para que no necesites anteojos de vista cansada. Varios estudios señalan que funciona, aunque ningún tratamiento de ningún tipo funciona para todos.


La creciente dificultad para leer letras pequeñas que comienza en la madurez se llama presbicia y viene de las palabras griegas para “hombre viejo” y “ojo”. Es extremadamente común y, a pesar de su etimología, también afecta a las mujeres.