Qué es la inversión extranjera «fantasma» y qué países son los que más la reciben

Cuando una compañía multinacional mueve dinero entre sus propias empresas, estamos frente a una inversión extranjera «fantasma».

Se trata de un flujo de fondos de un país a otro —al interior de la misma corporación— que no incluye una actividad empresarial real, ni una inversión productiva.


Es dinero que pasa a través de «cascarones corporativos vacíos», dice un estudio realizado por economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

«Hoy en día, una multinacional puede usar ingeniería financiera para transferir grandes sumas de dinero por todo el mundo, trasladar activos intangibles muy rentables o vender servicios digitales desde paraísos fiscales sin tener una presencia física», explican Jannick Damgaard, Thomas Elkjaer y Niels Johannensen.